
En el primer gran revés legislativo de la presidencia de Barack Obama, el Senado de Estados Unidos -por 90 votos contra 6- negó ayer a la Casa Blanca el presupuesto de 80 millones de dólares solicitado para el cierre de la prisión extrajudicial de Guantánamo.
Los propios líderes del Partido Demócrata en la Cámara Alta recalcaron que ese dinero quedará bloqueado hasta que el gobierno presente un plan «detallado y responsable» sobre el destino de los 241 presos que permanecen todavía en las instalaciones del Pentágono en territorio cubano.
La rebelión del Senado, secundada por la Cámara Baja, ha quedado plasmada en una enmienda al presupuesto especial de más de 90.000 millones de dólares solicitado por la Administración Obama con el fin de continuar costeando operaciones militares en Irak y Afganistán.
Para imponer su voluntad, el Congreso también ha decidido impedir que la Casa Blanca utilice un sólo centavo de los contribuyentes en llevar prisioneros de Guantánamo a territorio estadounidense, por lo menos durante el actual ejercicio fiscal, que terminará el próximo 30 de septiembre.
Ante este plante parlamentario con un amplio respaldo bipartidista, se espera que el presidente Obama ofrezca un discurso hoy…