
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, tendrá que solucionar los problemas de desempleo y seguir con sus planes sociales en su recién comenzado nuevo período de Gobierno para contrarrestar una tendencia a la baja en su popularidad, dijeron el martes encuestadores.
Correa, que ha gozado de un alta aceptación desde que llegó por primera vez al poder en enero del 2007, asumió el lunes nuevamente las riendas de la presidencia del país por los próximos cuatro años, marcando un hito en el inestable país andino y prometiendo no apartarse del camino del socialismo.
Según la firma SP Investigaciones, que ha realizado estudios para el Gobierno, Correa asumió el nuevo mandato con un nivel de popularidad del 66 por ciento, unos 8 puntos porcentuales menos que en enero del 2007.
“Casi siete de cada 10 ecuatorianos evalúan positivamente la gestión del Gobierno”, dijo el director de la firma, Santiago Pérez, a un medio local, cuya encuesta fue aplicada el 8 de agosto a unas 2.160 personas en todo el país.
Pero, para conservar sus altos niveles de popularidad, Correa debe solucionar…