Decenas de miles de personas están trabajando en el campo de forma forzosa en Bangladesh, según denunciaron activistas pro Derechos Humanos, que revelaron que, a pesar de que es ilegal, familias enteras, incluyendo a niños, son obligados a trabajar por sus empleadores mientras luchan por pagar sus préstamos.
“Cientos de niños están siendo forzados a trabajos obligatorios cada día a causa de su pobreza y del desempleo de sus padres”, denunció Sumaiya Khair, activista e investigadora sobre trabajo infantil a la agencia de noticias humanitarias de la ONU, IRIN. “La mayor tragedia es que parece que todo continua siendo desconocido”, añadió.