
A menos de cinco meses de que la Corte Internacional de Justicia estudie la legalidad de la declaración unilateral de independencia que efectuó el Parlamento de Kosovo en febrero del pasado año, las Naciones Unidas y los países que la integran organizan sus declaraciones y comentarios.
Miroslav Lajcak, ministro de Exteriores eslovaco, conoce muy de cerca el crisol político y cultural balcánico. Antes de asumir la cancillería, trabajó con Javier Solana para supervisar el proceso de independencia de Montenegro, como enviado especial de la UE, y después ocupó el cargo de Alto Representante de la Comunidad Internacional para Bosnia y Herzegovina.
-¿Sienta Kosovo un precedente para el resto de regiones con aspiraciones independentistas?
-No debería. La reacción de la comunidad internacional debe ser clara, específica, sin ambigüedades.
-¿Fue la independencia de Kosovo legítima?
-No. La decisión de Kosovo se basó en criterios políticos y no legales. Echamos en falta dos elementos: un acuerdo entre Belgrado y Pristina y la autorización del proceso a través de una institución internacional, principalmente el Consejo de Seguridad de la ONU.