La policía polaca anunció haber recuperado la inscripción “El trabajo nos hace libres“, que colgaba sobre la entrada del ex campo de exterminio nazi de Auschwitz, y afirmó que los cinco detenidos por el hecho eran delincuentes comunes y no neonazis.
“Según las informaciones que poseemos ninguno de los cinco pertenece a un grupo neonazi ni adhiere a semejantes ideas”, declaró el lunes a la prensa Andrzej Rokita, comandante en jefe de la policía para la región de Cracovia, donde se halla el museo de Auschwitz-Birkenau, en el sur de Polonia.