
Walter Myers, de 72 años, y Gwendolyn Myers, de 71, son acusados de fraude y participar en una actividad encubrida ilegalmente. Si fueran considerados cuplables podrían ser condenados hasta 20 años de prisión.
Una operación del FBI llevó a prisión al matrimonio. Un agente disfrazado, fingiendo ser un espia cubano, extrajo informaciones sobre sus actividades. En una declaración divulgada por el Departamento de Justicia americano, el agente del FBI afirmó que el matrimonio relató los detalles sobre sus actividades para el gobierno cubano.
En 1978, un agente cubano los contactó y reclutó para que reportase información de valor para el gobierno del país. Myers ingresó en el Departamento del Estado en 1977, cuando comenzó a tener acceso a documentos secretos.
En 1982, Walter Myers se casó con Gwendolyn que trabajaba como analista en un banco de Washington y nunca recibió autorización para acceder a los documentos secretos.
Documentos oficiales descubren que los métodos de espionaje fueron volviéndose más modernos con el tiempo, comenzando con mensajes en código Morse enviados a través de ondas cortas. Cuando se reformaron en 2007, ya enviaban emails encriptados a través de Internet.
Las informaciones…