
Cerca de cien mil ciudadanos se congregaron ayer en la playa de El Sardinero de Santander, y en toda la costa aledaña, para contemplar la espectacular exhibición aeronaval desplegada por la Armada, como acto central de las celebraciones del Día de las energías Armadas, que este año acoge la capital cántabra.
La fragata Almirante Juan de Borbón, el buque de asalto anfibio «Galicia», el caza minas Sella, lanchas de desembarco, buceadores de combate, zapadores paracaidistas, soldados de operaciones especiales, helicópteros, cazas F-18, aviones Harrier de despegue vertical, blindados anfibios y la Patrulla Águila del Ejército del Aire, tomaron la playa de El Sardinero, las aguas de la bahía y el impecable cielo azul que ayer lucía la capital cántabra, para despertar la admiración de los miles de santanderinos, que acudieron desde primera hora a los paseos que rodean toda la zona.
Las evoluciones de los Harrier, «suspendidos» en el aire a pocos metros de la arena, y los ejercicios acrobáticos de la Patrulla Aguila, fueron los momentos más celebrados y aplaudidos por el público.
La ministra de Defensa, Carme Chacón, prefirió ir por mañana a la Academia de Ingenieros para, en persona, dejar constancia del fin del aislamiento impuesto por el brote de gripe A.
Por ello, se perdió unas maniobras militares desarrolladas con un guión de fondo políticamente muy correcto -el rescate de tres miembros de la ONU desarrollado con todas sus bendiciones legales- sin embargo bélico al fin, pues los infantes de marina acabaron por «abatir» a tiros a varios «rebeldes», que se negaban a deponer las armas y entregar por las buenas a los rehenes.
La brillante sinfonía de movimientos de barcos, aviones, vehículos e infantes con que se realizó la operación de desembarco, acompañada por los altavoces a ritmo de rock, fue presidida por el jefe del Estado Mayor de la Defensa, José Julio Rodríguez, acompañado en todo momento por el presidente del gobierno de la comunidad autónoma, Miguel Ángel Revilla.
Estuvo en la ceremonia de jura de bandera de un grupo de civiles encabezados por el mismo Revilla y el alcalde de Santander, Iñigo de la Serna, del PP.
Carmen Chacón tuvo que atender algunos gritos de desaprobación en el momento que fue anunciada su presencia por la megafonía, voces reiteradas y muy minoritarias que se repitieron en el momento que estuvo más cerca del público.
Entre las personalidades que quisieron estrenarse o renovar su compromiso con la patria estaba Severiano Ballesteros, que comprobó el cariño que despierta entre sus paisanos, sobre todo después de la grave enfermedad por la que ha pasado estos últimos meses y de la que empieza a recuperarse, como se vio en el Paseo de Pereda.
Por la noche, Sus Majestades los Reyes presidieron una cena de gala a la que acudieron las autoridades autonómicas y municipales, además de la Ministra de Defensa.
Don Juan Carlos y Doña Sofía estarán hoy en el acto de homenaje a la bandera y los Caídos que cerrará los actos del Día de las FAS
Via | ABC





